Se materializa en terreno la información contenida en el proyecto, trasladando coordenadas a puntos físicos estacas o marcado con cal mediante equipos de precisión.
Este proceso permite definir ubicaciones exactas de vértices, ejes, fundaciones, deslindes u otros elementos constructivos, asegurando coherencia entre plano y ejecución.
Flujo de trabajo:
Plano de proyecto → carga de coordenadas → replanteo en terreno → verificación
Entrega:
Puntos materializados en terreno (estacas, clavos u otros)
Referencias físicas para ejecución (marcados con cal)
Verificación básica de correspondencia entre diseño y terreno
Permite ejecutar obras con control geométrico, reduciendo errores de ubicación y ajustes posteriores en obra.